Barranquilla, Colombia.- En medio de diagnósticos complejos y tratamientos prolongados, un grupo de adultos con enfermedades crónicas decidió convertir la música en una herramienta de vida.
Así nació Cumbia Viva, una iniciativa social que hoy se ha consolidado como un símbolo de resiliencia, bienestar emocional y cultura en movimiento en la región Caribe colombiana.
Más que un grupo artístico, Cumbia Viva es una red de apoyo integrada por personas que conviven con condiciones de salud como cáncer, junto a voluntarios y asociados de la organización Copservir. A través del baile tradicional de la cumbia —uno de los ritmos más representativos de Colombia— sus integrantes encuentran un espacio para liberar emociones, fortalecer su salud mental y reconstruir vínculos comunitarios.
La iniciativa fue creada por la Fundación Social Copservir, sede Barranquilla y liderada por el psicólogo Luis Eduardo Narváez Martínez, fundador de la agrupación. Desde su origen, el proyecto buscó generar entornos que aportaran a la calidad de vida de pacientes crónicos mediante el arte, el movimiento y la identidad cultural. En sus inicios contó con la asesoría del investigador y gestor cultural del Carnaval de Barranquilla, Moisés Pineda.
“Buscamos crear espacios que aporten a la salud y al bienestar. La cumbia se convirtió en un puente para fortalecer la salud mental y recordarnos que la tradición y el sentido humano siguen vivos”, explicó Narváez.
Actualmente, el grupo participa activamente en escenarios culturales y sociales que promueven el buen vivir. Durante la temporada de carnaval, sus integrantes —muchos de ellos enfrentando procesos médicos exigentes— se preparan para presentarse en eventos emblemáticos como La Guacherna, la Gran Parada del Folclor en Galapa, la Batalla de Flores y el Carnaval de la 84.
Más allá del espectáculo, cada presentación representa una declaración de esperanza. Para sus miembros, bailar no solo es celebrar la cultura colombiana, sino también reivindicar la vida, demostrar que la enfermedad no define la identidad y evidenciar que la comunidad puede convertirse en un motor de resiliencia colectiva.
En un contexto global donde la salud mental y el acompañamiento social cobran cada vez más relevancia, Cumbia Viva se posiciona como un ejemplo inspirador de cómo el arte, la tradición y la solidaridad pueden transformar realidades y devolverle movimiento a quienes alguna vez pensaron que debían detenerse.




