WASHINGTON, D.C. — La Embajada de la República Dominicana en los Estados Unidos celebró recientemente una recepción oficial con motivo de la octava edición de Dominicans on the Hill.
Esta iniciativa emblemática, que ya es una tradición en la capital estadounidense, tiene como objetivo principal resaltar el liderazgo, los aportes y la creciente influencia de la comunidad dominicana en suelo norteamericano, consolidándose como un espacio vital para el reconocimiento de la diáspora.
La actividad estuvo encabezada por la embajadora María Isabel Castillo Báez, quien recibió a una distinguida audiencia compuesta por líderes comunitarios, profesionales de diversas áreas, funcionarios públicos y representantes del sector privado y el cuerpo diplomático.
El encuentro no solo sirvió como una plataforma de reconocimiento, sino también como un punto de reunión estratégica para fortalecer los vínculos históricos y culturales que unen a la República Dominicana con los Estados Unidos.
Durante el evento, se puso de relieve el impacto positivo que los dominicanos y dominico-americanos ejercen en ámbitos críticos como el servicio público, la salud, la seguridad, el emprendimiento y las artes.
Los discursos pronunciados subrayaron cómo el éxito individual de los criollos en el exterior se traduce en un orgullo nacional que impulsa el desarrollo de comunidades más prósperas e inclusivas en ambas naciones.
En sus palabras centrales, la Embajadora Castillo Báez destacó que las contribuciones de la comunidad dominicana funcionan como puentes de amistad que enriquecen el tejido social de todo el país. Al mismo tiempo, hizo un llamado a los presentes a continuar proyectando la excelencia dominicana en cada una de sus funciones.
Por su parte, el congresista Adriano Espaillat —pilar fundamental de esta iniciativa— resaltó el crecimiento del evento, señalando que, desde su origen, ha servido para dar voz a cientos de líderes y estudiantes que hoy demuestran un compromiso político y social sin precedentes.
Finalmente, la Embajada de la República Dominicana reiteró su compromiso de seguir impulsando programas que visibilicen el talento dominicano en el exterior. Con esta octava edición, se reafirma la intención del Estado dominicano de promover una imagen país dinámica, diversa y trabajadora ante la sociedad estadounidense, asegurando que el papel de la diáspora siga siendo fundamental en la agenda de las relaciones bilaterales.




