Londres, (EFE).– Unos cuarenta países convocados por el Reino Unido acordaron este jueves trabajar con la Organización Marítima Internacional (OMI), que regula la seguridad en la navegación mundial, para liberar 2.000 buques con 20.000 marineros a bordo varados en el estrecho de Ormuz, informó la ministra británica de Exteriores, Yvette Cooper.
Al término de una reunión virtual, Cooper afirmó que se emplearán «todas las medidas económicas y diplomáticas disponibles» para restablecer «cuando sea posible» el tráfico marítimo por ese paso estratégico, que Teherán mantiene prácticamente cerrado desde que, el 28 de febrero, EE.UU. e Israel iniciaron la guerra contra Irán, que respondió con ataques contra los barcos que transitaban por Ormuz.
Se requiere una «acción coordinada»
En declaraciones a los medios tras el encuentro, la ministra subrayó que se requiere una «acción coordinada», dado que los «ataques temerarios» de Irán contra el transporte marítimo internacional y sus esfuerzos por «secuestrar la economía global» afectan a países de todo el mundo, «que no participan en este conflicto».
«Esto repercute en los precios de la gasolina y en las tasas hipotecarias aquí en el Reino Unido, pero también en el combustible para aviones, los fertilizantes hacia África y el gas hacia Asia», puntualizó.
De hecho, durante la reunión, el ministro de Exteriores de Italia, Antonio Tajani, urgió a crear un «corredor humanitario» específico para los barcos que transportan fertilizantes por el estrecho, con el objetivo de evitar una crisis alimentaria en África.
Los presentes coincidieron en la necesidad de colaborar con la OMI, vinculada a las Naciones Unidas y que desde el comienzo de la guerra ha condenado la muerte de diez marineros y el aislamiento en condiciones precarias de unos 20.000 que trabajan en petroleros, buques mercantes o cruceros.



