SANTO DOMINGO. – La gestión del doctor Julio César Landrón al frente del Servicio Nacional de Salud (SNS) está marcando un precedente en la supervisión de los servicios públicos mediante la implementación de visitas sorpresa.
Sin agendas previas ni protocolos rígidos, el director ejecutivo se presenta en los hospitales en cualquier momento, incluso durante los fines de semana.
Esta estrategia busca captar la realidad operativa de los centros de salud tal como ocurre en el día a día, sin preparaciones especiales ni «maquillaje» administrativo.
Para los usuarios del sistema, como María Rodríguez, esta cercanía del funcionario representa una garantía de transparencia. «Eso es lo que necesitamos, que vengan sin avisar», comenta María mientras espera atención médica, reflejando el sentir de muchos dominicanos que valoran la fiscalización directa.
En ese mismo sentido, Juan Pérez, familiar de un paciente, asegura que estas supervisiones marcan la diferencia porque permiten que el ciudadano se exprese con honestidad: «Cuando ellos vienen así, uno puede decir lo que de verdad está pasando».
El impacto de esta modalidad de trabajo también se percibe dentro del personal médico. Una enfermera, que prefirió mantener el anonimato, reconoció que estas inspecciones inesperadas sirven como un motor de eficiencia, ya que el equipo se siente motivado a mantener altos estándares ante la posibilidad de que el director llegue en cualquier momento a evaluar el funcionamiento del centro. Este enfoque preventivo ayuda a mantener la disciplina y el compromiso en todas las áreas de atención.
Más allá de la fiscalización, estas visitas permiten detectar fallas estructurales o de servicio de manera inmediata, facilitando respuestas rápidas que garantizan una mayor calidad en los servicios ofrecidos. Para la población, este estilo de gestión representa un cambio necesario hacia un funcionariado activo y presente en el terreno.
Con estas acciones, el SNS fortalece su compromiso de trabajar de la mano con la gente, aportando soluciones reales y devolviendo la confianza de la ciudadanía en el sistema público de salud.


