miércoles, febrero 25, 2026

¿Y esa defensa al ministro Deligne Ascención, de dónde viene y hacia dónde va?

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Por Wilson Rodríguez

wisada@gmail.com

El ministro de Obras Pública recibe el Año Nuevo en medio de una ola de críticas por la lentitud en los trabajos de ciertas obras vitales y, en medio de los reclamos, llama a la atención el papel de un grupo de “comunicadores” que, con capa y espada, han salido en defensa de Deligne Ascención Burgos.

Algunos entienden que se ha montado una campaña de descrédito injustificada. Otros defensores podrían estar alineados políticamente o tener vínculos con el gobierno, lo que podría influir en su defensa.

Lo que muchos defensores no toman en cuenta es que hoy día, con el desarrollo de la tecnología aplicada a la comunicación, la ciudadanía también juega un papel crucial al exigir responsabilidades a los servidores públicos luego de verificar informaciones, ver datos y comparar opiniones, antes de formar opiniones.

Además, los “periodistas selectivos” olvidan que la mejor defensa que debe utilizar un funcionario es su trabajo: buen manejo de los recursos del Estado, eficiencia con transparencia.

¿Cuál sería la razón de la defensa a Ascención Burgos?

En este tramo de enero, víspera del mes en que los gobiernos realizan cambios en sus gabinetes, no es de extrañarse las campañas a favor o en contra de ciertos funcionarios.

En el caso del ministro de Obras Públicas, lleva varios años en la lista de funcionarios que podrían ser sustituido del cargo.

Ya sea por mala gestión o por intereses de otros a ocupar su puesto, la gestión de Ascención Burgos ha generado un ambiente poco favorable entre grupos políticos, hasta de su mismo partido, y por otros sectores sociales.

La oposición ataca de manera exagerada al funcionario por entender que se está malgastando el dinero del pueblo en “obras innecesarias”.

Otros sectores han expresado que muchos de los recursos utilizados en algunas de las obras construidas no han sido transparentados “correctamente”.

La crítica a la lentitud en la construcción de obras o la falta de transparencia en el uso de recursos es válida y debe ser abordada, pero la gestión pública debe ser evaluada de manera objetiva y las críticas constructivas son parte del proceso democrático.

Sin embargo, también es cierto que, en el clima político actual, las acusaciones pueden ser utilizadas como herramientas de ataque, lo que complica aún más el escenario para tomar posición en el debate.

La función del periodismo debería ser informar y analizar de manera crítica, no simplemente amplificar las voces del poder. La independencia y la objetividad son esenciales para mantener la confianza del público en los medios.

La defensa de Ascención Burgos por parte de algunos comunicadores puede ser vista como parte de un juego político más amplio frente a los reclamos ciudadanos por la tardanza de obras o por el incumplimiento de otras.

También, es fundamental que la ciudadanía mantenga un enfoque crítico, exigiendo transparencia y responsabilidad, y que los medios de comunicación actúen como verdaderos vigilantes del poder, promoviendo la verdad y la confianza en las instituciones.

¿Comunicadores o bocinas?

¿Esa defensa es gratis?

 

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El autor es periodista y analista de comunicación

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