La agencia de noticias rusa RIA Novosti reportó, citando funcionarios de emergencia, que ocho cadáveres fueron hallados en el lugar de la caída a tierra.
Datos de rastro de vuelos vistos por The Associated Press muestran que un jet privado registrado a Wagner y que Prigozhin ha usado previamente despegó de Moscú el miércoles por la noche y que su señal se perdió poco después.
La señal se perdió en una zona rural donde no hay pistas donde el jet pudiese haber aterrizado.
Prigozhin, cuya milicia privada Wagner ayudó a las fuerzas rusas en Ucrania, protagonizó un breve alzamiento contra el liderazgo ruso en junio. El Kremlin dijo que sería exiliado a Bielorrusia y que sus combatientes se retirarían, lo seguirían allí o se incorporarían a las fuerzas rusas.
Poco después de eso, combatientes de Wagner montaron su campamento en Bielorrusia, pero el avión de Prigozhin, según versiones de prensa, volaba entre Rusia y Bielorrusia.
Una imagen colocada en internet por una cuenta pro-Wagner de redes sociales muestra objetos en llamas y la cola de un avión con un número que se ajusta la matrícula del avión privado registrado a esa milicia. El color y la ubicación del número del avión estrellado se ajusta a fotos previas del jet del Wagner vistas por la AP.
Esta semana, Prigozhin colocó en internet su primer video de reclutamiento desde el amotinamiento, diciendo que Wagner realiza misiones de búsqueda y reconocimiento y “haciendo que Rusia sea aún más grande en todos los continentes, y que África sea aún más libre”.
Hace pocos días, la prensa rusa, citando fuentes anónimas, reportó que un general ruso vinculado a Prigozhin — el general Serguei Surovikin — fue destituido como comandante de la fuerza aérea. Surovikin, que en cierto momento comandó la operación rusa en Ucrania, no ha sido visto en público desde el amotinamiento, cuando grabó un video pidiendo a los milicianos de Prigozhin que depongan las armas.
Cuando surgió la noticia de la caída del avión, el presidente ruso Vladímir Putin hablaba en un evento para conmemorar la Batalla de Kursk, donde alabó los “héroes” que participan en la “operación especial” en Ucrania.