Cabarete, Puerto Plata.-En el sector La Ciénaga, una pareja de avanzada edad, Dominga García y Elpidio Padilla, vivieron durante casi una década en condiciones precarias, enfrentando el horror de las inundaciones que amenazaban su hogar cada vez que torrenciales aguaceros azotaban la región.
Su humilde vivienda, que apenas contenía una cama, algunos muebles y una estufa, se convirtió en un campo de batalla contra la naturaleza, obligándolos a elevar sus pertenencias sobre bloques de cemento para evitar que se sumergieran en agua.
La angustia y el pánico que experimentaron durante esos años fueron finalmente escuchados por el director distrital de Cabarete, Freddy Cruz, quien, con un profundo sentido de compromiso social y sensibilidad, decidió actuar.
Conmovido por la historia de Dominga y Elpidio, Freddy se comprometió a proporcionarles una solución digna y, cumpliendo su palabra, entregó una vivienda segura, construida con esfuerzo y amor.
La gobernadora provincial, doctora Claritza Rochtte, también se sumó a esta noble causa, representando al presidente Luis Abinader y respaldando el esfuerzo por devolver la tranquilidad a esta pareja que nunca perdió la fe en un futuro mejor.
Durante el emotivo acto de entrega, Freddy Cruz expresó: “Este no es solo un techo, es un nuevo comienzo. Y ver la emoción en sus rostros nos confirma que vale la pena cada esfuerzo que se hace desde el corazón”.
Dominga y Elpidio, visiblemente emocionados, agradecieron entre lágrimas la obra que transforma sus vidas. Gracias al compromiso de quienes sirven con vocación, ahora cuentan con un hogar digno donde pueden envejecer con estabilidad, respeto y esperanza.
La entrega de esta vivienda es parte de una visión más amplia que promueve la inclusión y el bienestar de las comunidades rurales del distrito.
Freddy Cruz reafirmó su intención de continuar respondiendo con hechos a las necesidades más urgentes de la población: “Seguimos trabajando con el corazón, convencidos de que cada familia que vive mejor, es una comunidad que avanza con más esperanza y más oportunidades”.
La emoción vivida en La Ciénaga será un recuerdo imborrable, no solo para los beneficiarios, sino también para todos los testigos de cómo la voluntad, la sensibilidad y el compromiso pueden cambiar vidas.



